Cómo Aprovechar La Ambición Y Curar La Envidia



Amig@, ¿alguna vez has considerado la posibilidad de aprovechar la ambición y curar la envidia?

¿El fantasma de la envidia te acosa constantemente?

¿Cómo te hacen sentir las siguientes frases?

"La ambición es el último refugio del fracaso" - Oscar Wilde

"No es pobre el que tiene poco, sino aquel que teniendo mucho desea todavía tener más" - Epicuro

"Hasta de males hay ambición" - Séneca

"El sufrimiento de unos puede ser provocado por la ambición de otros" - Madre Teresa

"La ambición está más descontenta de lo que no tiene que satisfecha de lo que tiene" - Fénelon

"Pocas o ninguna vez se cumple con la ambición que no sea con daño de tercero" - Miguel De Cervantes Saavedra

"Nada en demasía" - Terencio

"La ambición suele llevar a los hombres a ejecutar los menesteres más viles: por eso para trepar se adopta la misma postura que para arrastrarse" - Jonathan Swift

"Muchos triunfarían en las pequeñas cosas, si no se dejaran llevar por la ambición" - Henry Longfellow Wadsworth

"La ambición se alimenta de todo, hasta de otras ambiciones" - Susan Sontag

¿Consideras a la ambición como algo bueno ó malo?

¿Envidias en secreto a tus amigos o colegas porque tienen éxito mientras que tú continúas luchando y sin llegar a ningún lado?

¿Te gustaría aprender cómo curar fácilmente esas heridas que te ha dejado la envidia y eliminar esos sentimientos de inferioridad que te hacen sentir menos que los demás?

Si tu respuesta es sí, sigamos...

Primero analicemos algunas situaciones que aplican para la mayoría de la población: En mi caso, crecí con la sensación de que la ambición era mal vista.

Vi como eran criticados los que intentaban hacer algo diferente (y lo sigo viendo con regularidad). Crecí viendo como los mediocres celebraban cuando alguien fracasaba en un proyecto arriesgado ó cuando un empresario perdía su empresa.

Al parecer existe un fragmento evolutivo en la raza humana que tiene como función específica evitar que alguien provoque un cambio en el orden pre-establecido.

Sin embargo, cuando alguien tiene éxito en su arriesgado proyecto, se le admira, se le dice que siempre se le ha apoyado y que lo que sea que necesite se le dará sin condiciones, etc.

Creo que la necesidad de liderazgo es la que permite a unos pocos, ser emprendedores sin tantas trabas, críticas ni hostilidad. Mientras nos entreguen lo que necesitamos de ellos; protección, entretenimiento, estimulación intelectual, acciones decisivas, mentaría, etc. los seguiremos apoyando.

Por otro lado la mayoría no puede tolerar que sus compañeros avancen más rápido y tengan éxito: "¿Qué crees que estás haciendo? confórmate y cuida lo que tienes" ¡No seas ambicioso! ¡Eso no es para ti! "Te lo digo por tu bien, es para protegerte del fracaso seguro", etc.

Y cuando alguien que consideras que tiene un nivel más bajo que el tuyo, tiene éxito de alguna manera, se activa la hormona de la injusticia que deja a la mayoría con insomnio por varios días, semanas e incluso meses, porque... "Es claro que no es la persona adecuada para la promoción", "Es injusto, yo tengo más experiencia y conocimiento", "Me hace quedar mal frente a todo mundo", "Que suerte tiene ese miserable", "Espero que falle y reciba lo que reamente se merece...", etc. etc.

Lo he vivido, lo has vivido, la persona más religiosa lo ha vivido. Es de humanos estar comparándonos constantemente con los demás, y no nos gusta cuando el monstruo de la envidia asoma la cabeza y nos hace sentir culpables o desgraciados.

La primera sugerencia que tengo para ti es...

Deja de compararte con los demás... y en su lugar, compárate contigo mismo.Alégrate por el progreso que tengas, sin importar si es poco o mucho.No te dejes llevar por el hábito de medir lo que te faltó para alcanzar tu objetivo, o de comparar tu logro con el de alguien más. Esa es una de las cosas que provoca constante y automáticamente la sensación de infelicidad en la vida de muchas personas.

Otra de las estrategias que he aplicado desde hace décadas y que deberías tener muy a la mano es la siguiente...

En una época de mi vida, era un inepto peligroso. No tenía experiencia y no tenía la preparación necesaria para cumplir con las tereas que me ponían en frente. Mi diálogo negativo ganaba cada argumento que tenía en mi cabeza, empeorando las cosas.

Cuando salía al mundo laboral me encontraba con personas más jóvenes que yo y con mejores habilidades, tenían algo especialmente valioso que yo no tenía, ese sentimiento de logro, esa sensación de tener su lugar en el mundo.

El monstruo de la envidia se me aparecía constantemente, y en ocasiones me sorprendía a mi mismo deseando que todos fallaran... ¿Por qué ellos son capaces y no yo?" "Esos bastardos no se lo merecen", etc.

En algún momento de mi vida me di cuenta de que así no es cómo funciona el mundo, si quería lograr algo en esta vida, debía ganármelo por mis propios méritos y lo primero que debía hacer era desterrar a ese demonio de la envidia para siempre.

Porque la mejor manera de ver las cosas era... felicitar a los demás por sus logros, aprender de ellos y motivarlos para que llegaran aún más lejos.

Una vez que dejé de darle importancia a la envidia, me di cuenta de que había más que suficiente para todos en este mundo y el éxito de los demás no impacta en lo absoluto con mi éxito.

De hecho, al formar alianzas estratégicas con los más exitosos, pude utilizar el apalancamiento para lograr multiplicar los resultados. Formar alianzas es una de las mejores estrategias para lograr rápidamente el efecto: ganar-ganar.

Sin embargo, esa sensación molesta de "quisiera ser como él" seguía rondando por mi mente. Deseaba ser un ídolo, una celebridad, el mejor amigo de un multimillonario reconocido mundialmente, etc... Hasta que me encontré con la cura.

Estoy seguro que alguien me la mostró, pero no logro recordar claramente como fue, tal vez fue algo que yo mismo inventé. En fin, lo importante es que funciona.

¿Listo para saber qué es?

Mi súper cura para la envidia: Cuando te descubras deseando ser alguien más, disfrutando de todas las cosas que le apasionan...

Simplemente imagina que eres esa persona, siente que realmente eres esa persona... por unos 5 minutos, vive todo lo que esa persona vive, haz lo que esa persona hace, enfrenta todo lo que esa persona enfrenta, experimenta todo lo que hace que esa persona sea lo que es.

Luego analiza si su estilo de vida se sigue viendo tan maravilloso desde esa perspectiva.

La envidia es generada de la falta de algo, ya sea real o imaginario. Cuando no tienes dinero, tu amigo con 500 pesos en su bolsillo se ve como alguien exitoso.

Cuando no tienes pareja, tu amigo que está de vacaciones en una playa con su novia, puede parecerte como el galán principal de una telenovela.

Cuando te sientes ignorado, cualquiera que reciba un poco de atención se ve como un ganador si te comparas con él.

Aquí es donde tu nivel de desarrollo personal sale a relucir.

Las personas que ves como superiores a ti, viven mejores vidas no porque sean mejores vendedores o tengan más inteligencia que tu sino porque viven en el mundo real.

No puedes tener éxito en la vida deseando que los demás se comporten o sean de cierta manera.

NO. Debes ser realista y conocer cómo es que la gente funciona. Debes poder verlos detrás de sus máscaras, debes conocer a tus semejantes más que ellos mismos, debes entender cómo funcionan desde su esencia, desde sus corazones y sus deseos más oscuros.

Esta proyección, extraña al principio, eventualmente te permitirá amar a tu prójimo... al mismo tiempo que descubres porque hacen lo que hacen. Te permitirá entender porque la gente buena hace cosas malas, porque la gente mala hace cosas buenas, y porque la vida de cada uno de nosotros es única.

Y mientras aprendes a amar a tus semejantes... y comienzas a sentirte cómodo contigo mismo (porque finalmente vas tras tu propósito de vida disfrutando del camino)...

... no querrás pasar ni un segundo dentro de alguien más.

Me gustan las autobiografías porque me dan otra perspectiva de la vida. Me recuerdan que somos únicos e irrepetibles. Me permiten descubrir a la persona real que antes era sólo un ídolo imaginario que no existía más que en mi mente.

Cuando te enteras de la verdadera razón que los impulsó a lograr lo que deseaban; fama, fortuna, reconocimiento, etc. la envidia deja de tener una razón para existir.

Algunos novelistas famosos se odiaban a sí mismos. Algunas estrellas famosas eran adictas a la adulación. Los grandes amantes eran sociópatas incurables. Los reyes estaban plagados de perversiones. Algunos han sido líderes sólo para cubrir su inseguridad, etc.

Por supuesto que hay individuos que han alcanzado el éxito sin excesos, vicios secretos ni problemas psicológicos. Y también hay algunos tan aburridos que no soportarías estar en sus zapatos ni 10 segundos.

¿Te gusta ver a tus héroes como aventureros, valientes, sabios, convicciones inquebrantables y actitud ganadora?

A mí también. Pero he aprendido a aceptarlos tal y como son. De hecho es más realista verlos como lo que son realmente, humanos con debilidades, fallas, frustraciones, cambios de humor, etc.

Estás vivo. Estás aquí en esta tierra en este momento por tiempo limitado. Te gustaría ser más atractivo, ser más delgado, más musculoso, ojos azules, tener libertad financiera, tener más tiempo libre para hacer lo que realmente te apasiona, etc. lo que sea que desees y te haga sentir mal porque no lo tienes está evitando que disfrutes de tu paso por este mundo...

La manera más sencilla de lograr la felicidad es desapegarse de los deseos superficiales y enfocar la energía que se libera en disfrutar el aquí y ahora, y en lo que tienes para prosperar en la vida. Es algo parecido al zen, y como tal requiere de esfuerzo y disciplina pero te aseguro que vale la pena el intento.

No se puede ser feliz todo el tiempo, sin embargo hasta los momentos más oscuros pueden disfrutarse si se tiene la mentalidad adecuada, una vez que cambies tu orientación básica de "yo quiero" a "vivo el presente al máximo". Alguna de la gente más feliz que conozco son personajes muy extraños que han aprendido que la belleza natural está plagada con efectos negativos (que no vale la pena perseguir)...

Y es eso, lo que al final del día cuenta en verdad, lo que te hace ser una persona con calidad humana.

He conocido a muchas personas en mi carrera profesional (incluyendo a personas muy famosas en el mundo de los negocios). He conocido a algunas de estas personas lo suficiente para saber lo que está detrás de la máscara. Y no quisiera pasar ni 5 minutos en su lugar. Me gusta como soy, con todos mis errores, mis demonios y mi inherente estupidez. Me siento bien en mi propia piel.

Y - Todo lo que tengo me lo he ganado por mérito. Nada sucedió porque lo deseaba, o por la suerte. He pagado el precio. La mayoría de las veces fracasé, pero aprendí de mis errores y seguí tratando y creciendo, y haciéndome cada vez más fuerte, siguiendo mi camino con corazón. Creo firmemente que así debo vivir mi vida.

Todos tenemos fallas en cada aspecto de nuestras vidas, nadie es perfecto, todos somos seres imperfectos, desde Superman hasta tu vecino que no deja de hablar de su nuevo auto.

Nadie deja este mundo sin fallas. Nadie puede vivir sin cometer errores. Y si, algunas veces serás más hábil o poderoso que otros, sin embargo siempre habrá lugar para el crecimiento y desarrollo personal. Mantente humilde y honesto contigo mismo y con los demás.

Aprovecha cada instante de tu vida al máximo.


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