Cómo Vencer Al Sistema



Herramientas Para Vencer Al Sistema...

Somos humanos y no he conocido a ningún humano que no se haya sentido frustrado alguna vez frente a algún sistema. Seguramente has sentido alguna vez que un sistema te ha vencido. No te preocupes, debes ser fuerte y reconocer que es posible vencer a los sistemas que te han hecho sufrir, y ni siquiera tienes que ser un experto para hacerlo.

Aparte de la satisfacción personal de ser mejor que un sistema imponente, tienes otras razones para superar las burocracias opresivas. Si un sistema es capaz de aprender al ser vencido, estás ayudando a que mejore y además ayudando a otros a ser más poderosos.

Piensa en Rosa Parks, la mujer que no cedió su lugar el frente del autobús en Alabama sólo por ser negra. Se negó a ser parte de un sistema abusivo y todo Estados Unidos se benefició por los cambios que empezó ella.

Otro ejemplo clásico es el relato bíblico de David y Goliat. Goliat era físicamente más fuerte que David, así como los sistemas parecen ser más fuertes que tú. Aún así, David venció a Goliat golpeándolo con una roca en su punto débil, tú puedes vencer sistemas frustrantes al golpearlos en su punto flaco, todos los sistemas tienen uno.

Primero, debes admitir que es poco frecuente que alguna burocracia te dé la respuesta que buscas cuando la buscas.

Después, reconoce que puedes cambiar esa situación. Esas instituciones son obsoletas y te mereces algo mejor – al igual que todo el mundo.

Si permites que los sistemas obsoletos sigan funcionando, sólo los estás ayudando. Inclusive los apoyas al actuar, en efecto, como si merecieran existir.

Reflexiona y reconoce la función de una mente burocrática. Los burócratas están en posición de decir “no” y fueron pensados para impedir que llegues a las personas que realmente toman las decisiones finales.

Entendimiento Fundamental Del Sistema

Un sistema es definido por tres factores. Primero, un sistema es parcialmente definido por cómo funciona el sistema en mayor escala. Una compañía y una escuela, por ejemplo, juegan un papel es una sociedad más grande.

En segundo lugar, cada sistema tiene al menos dos componentes cruciales. Emisores y receptores, por ejemplo, una escuela necesita tanto de maestros como de alumnos.

En tercer lugar, cada componente esencial de un sistema tiene cierta influencia en el sistema completo: Ningún elemento esencial puede actuar de manera independiente en un sistema; todos los elementos esenciales interactúan. Piensa en cómo trabajan las enfermeras de un hospital. En vez de actuar por su cuenta, se relacionan con doctores y pacientes.

Para comprender cómo funciona un sistema, deberás entender cómo las diferentes partes actúan entre ellas. Este ejercicio de análisis interno te permitirá identificar los lugares en los que un sistema específico es más vulnerable.

Mira con claridad y de manera desapegada al sistema social que te frustra. Si asumes que el problema recae en un área particular, no verás todo el panorama, y podrías dejar de notar las posibles soluciones. Con claridad y creatividad, podrás encontrar la forma de favorecerte a ti y a los demás, encontrando las debilidades de los sistemas.

Para ser creativo, identifica una instancia en la que puedas tomar una decisión. Ahora, identifica las suposiciones que controlan tus opciones. Deshazte de estas suposiciones y observa lo que sucede.

Busca los cuatro tipos de suposiciones que limitan tu comportamiento:

1) Sistema;

2) Asunciones que haces acerca del sistema;

3) Asunciones que el sistema hace sobre sí mismo; y

4) Asunciones que haces sobre ti mismo.

Retar alguna de estas asunciones es el principio para derrotar al sistema. Eso es lo que Gandhi y Martin Luther King Jr hicieron, y ellos cambiaron el mundo al negarse a creer en cómo se habían estado haciendo las cosas hasta entonces y como se decía que se tenían que hacer las cosas.

Empieza por reconocer las suposiciones básicas que la gente hace al pertenecer al sistema. Los burócratas creen que su sistema es correcto y, por lo tanto, no pueden aceptar sus errores. Los grandes sistemas creen que pueden actuar con impunidad, sin preocuparse por la respuesta del individuo.

Algunos sistemas asumen que cualquier error cometido es tu culpa y no de ellos. Este sería el caso, por ejemplo, si en un hotel te hacen esperar mucho tiempo en fila para validar tu reservación, y mientras pasa eso dan tu habitación a alguien más porque no llegaste a tiempo.

Para lidiar con este tipo de asunciones, identifícalas y niégalas valiéndote de las relaciones de las partes internas del sistema o la relación del sistema con un sistema mayor. Documenta cualquier error. Haz de esta inconveniencia que te fue provocada por un sistema algo público. En este caso por ejemplo; rehúsate a retirarte de la recepción, causándoles así una inconveniencia a ellos.

Vence al Sistema: Reta Sus Asunciones

Piensa en aquellos que han retado al sistema y han ganado. ¿Puedes retar asunciones que el sistema hace sobre ti (por ejemplo, aceptar un mal trato)? ¿Puedes retar las asunciones que haces tú sobre el sistema (por ejemplo, todos ahí son rígidos como la primera persona que te atendió)? ¿Puedes retar asunciones que el sistema hace sobre sí mismo?

Los sistemas han sido diseñados para trabajar de acuerdo con los intereses de sus usuarios y funcionan como deberían de funcionar. Retar esas asunciones puede causar que los diseñadores del sistema reexaminen sus acciones.

Finalmente, reta las asunciones que haces sobre ti mismo, como el supuesto de que no eres lo suficientemente fuerte como para generar un cambio. Tú puedes vencer al sistema al igual que lo han hecho otros a lo largo de la historia de la humanidad.

Vence al Sistema: Cambia la Jugada

Tu próxima herramienta es cambiar la jugada: haciéndole al sistema lo mismo que éste le hace a sus usuarios, o al menos mostrarle al sistema los resultados de sus acciones. Los sistemas están diseñados para que no puedas cambiarles la jugada y para no ser afectados por la retroalimentación de sus usuarios, así que tu labor requerirá de cierta creatividad.

Por ejemplo, las empresas constructoras de viviendas generalmente exceden el presupuesto y simplemente te cobran más. En un caso así, puedes llegar a un acuerdo previo para que la empresa te diga exactamente lo que costará el trabajo y que se firme un acuerdo en que se diga que cualquier excedente será cubierto por ellos.

En caso de sobrar presupuesto, pueden acordad dividirlo en partes iguales. Casi siempre, el sistema se ha diseñado para exceder el presupuesto estimado. Al tú cambiar la jugada, tanto tú como la empresa querrán reducir costos.

Otro ejemplo podría ser encontrar maneras de molestar a los integrantes de los sistemas que te molestan. Puedes decirle que llamarás a un vendedor vía telefónica a su casa si te sigue llamando.

Vence al Sistema: Divide y Conquista

Dividir y conquistar funciona porque todos los sistemas tienen subsistemas. En ocasiones compiten y casi siempre una unidad no sabe lo que la otra hace. Esto significa que si una unidad del sistema se rehúsa a atenderte, simplemente acude a otra de las partes del mismo sistema. Por ejemplo, si una tienda solía cambiar tus cheques y ahora cambió su política y se niega a hacerlo, pregunta si puedes comprar algo con un cheque y luego regresarlo para que te den el efectivo. ¿Puedes avergonzar a una organización al pedirle que haga lo que debe?

Vence al Sistema: Haz Amenazas

La última herramienta que puedes usar para vencer a un sistema terco es amenazarlo. Si puedes hacer que el reprimirte les resulte más caro o molesto que ayudarte, muchos miembros del sistema cambiarán de curso. Si un sistema es muy burocrático, o altamente jerárquico, puedes hacer que los individuos que forman parte de éste cambien su actitud con tan sólo amenazar con acudir a sus autoridades.

Si un empleado de una aerolínea te saca del avión, amenaza con contactar al presidente de la aerolínea que es tu amigo (aunque no sea así). A las organizaciones no les agradan las humillaciones públicas, así que amenaza con publicar lo mal que te han tratado. También reconoce a la gente públicamente si te tratan bien.

Ignora al Sistema

Si no quieres gastar energía en vencer o cambiar una regla, evítala.

Simplemente ignora la regla, y asume que tienes el derecho de hacer lo que quieras. Si te han dicho que algo es requerido, aunque sea algo como una norma de seguridad, reta esa afirmación. Identifica las inconsistencias del sistema. Demuéstrales que estos “requisitos” no van de acuerdo con sus propias políticas.

Cuando no te den una respuesta, como un horario erróneo para un vuelo, llama la atención de la gente hacia la acción negativa de la empresa negándote a moverte del módulo hasta que te den una respuesta real. O haz algo creativo, como apostarle al encargado a que se equivocará en el tiempo estimado.

Entonces… ¿qué hacer si una organización no responde a los problemas individuales? Como en el caso de una universidad que se niega a reparar el dormitorio de un alumno. Entonces ignoras sus peticiones, como la renta. Obtén aliados y organiza una huelga de no pagar renta. Asegúrate de que salga en los periódicos.


Lo Esencial Para Vencer Sistemas

Usa estos cinco puntos para tratar con sistemas que necesitas vencer:

1. A los miembros de los sistemas les gusta actuar de igual manera siempre – si quieres descontrolar un sistema, actúa de forma sorpresiva.

2. Los niveles más bajos de los sistemas deben decir NO – Reconoce que las primeras negaciones son parte del proceso y no las aceptes como punto final; sigue preguntando. Si puedes, pregúntale a otra persona del sistema. Piensa en cómo evitar a quienes te dirán que no y las razones que tendrían para decirte que no. Encuentra un incentivo para que te digan que sí.

3. No te detengas al preguntar, en caso de que la respuesta sea no – Pregunta otra vez y asume que la respuesta será sí.

4. No actúes solo – Forma una organización, circula una petición u organiza un boicot. Los boicots le muestran a los líderes de la organización que más de una persona está inconforme con sus políticas, dándoles a entender que necesitan cambiar.

5. Abruma al sistema – Manda cuantas quejas, correos, llamadas telefónicas como puedas para que el sistema caiga.

Si el sistema no puede trabajar por lo que estás haciendo, es más fácil que te de lo que pides y que deje de pelear contra ti. Recuerda, los sistemas aprecian las operaciones fáciles y regulares, así que si puedes hacer algo contra éstas, puedes presionar al sistema.

Finalmente, recuerda que todas las reglas de un sistema social pueden ser rotas o cambiadas.

Afortunadamente, mientras toda regla socialmente creada puede ser rota, no todos los sistemas necesitan ser vencidos. Algunos sistemas incluso se organizan para responder a peticiones que hace la gente que los usa.

Las organizaciones se meten en problemas porque siguen reglas que sólo las benefician a ellas y se olvidan de la función que deben cumplir. La ineptitud que provoca la falta de aceptación hacia errores o excepciones imposibilita el funcionamiento del sistema. Seguir las reglas de forma demasiado estricta también afecta a la gente que trabaja en el sistema. Los vuelve rígidos y evita que trabajen de manera creativa y considerada.

Si estás diseñando un sistema – y quieres reducir la necesidad de los usuarios de vencerlo – hazlo flexible. Cuando hagas una regla, piensa en posibles excepciones. Autoriza que alguien en tu organización reevalúe cada regla. Encárgate de que tanto los usuarios como tu personal estén siempre en contacto con la autoridad competente.

La aerolínea SAS requiere que todos sus empleados estén al pendiente de cada queja de sus clientes hasta resolver el problema. Esto hace que todos en la organización se den cuenta de que, “El problema termina allí.”

Alienta a los empleados para que den respuestas directas y útiles a los usuarios del sistema. Otra manera de mantener a una organización funcionando de forma óptima es tener un supervisor de atención a cliente. Alguien que investigue cada queja de un usuario y que tenga la autoridad para resolver el problema. Esta persona puede hacer quedar bien a la compañía ante el usuario y reducir las posibilidades de que éste haga pública su queja (y genere mala publicidad).

No sólo debes dar los medios al usuario para que pueda expresar sus quejas, también debes darles los medios para expresar también lo positivo. Entonces, cuando un sistema responde personalmente ante un problema, la persona que toma la iniciativa merece ser recompensada.

Para diseñar un sistema que pueda mejorar, en vez de construirlo según lo que crees que deba ser, pregúntales a los usuarios cuáles son sus necesidades y en base a éstas elabora tu sistema.

Si tienes un sistema, dales voz a los usuarios para expresar sus preocupaciones, quejas y peticiones, y trata de resolverlas y anticiparlas. Comunica tus acciones a tus consumidores, para que sepan que sus preocupaciones están siendo atendidas y que ellos son importantes para ti.


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